Técnica para dorar madera

dorado

Haciendo oro de madera

Una técnica muy sencilla y económica con la que podremos convertir todo lo que queramos en algo elegante color oro. Es muy simple, sólo hay que tener un poco de paciencia para hacerlo con detalle.

Material:

Pintura acrílica color azul
Barniz mixtión
Goma laca
Betún de judea
Pan de plata
Polvos de talco
Muñeca de algodón
Lija
Brocha de cerdas duras
Brocha de cerdas blandas

Cómo hacerlo:

::Lijar

Lijamos la madera donde vayamos a utilizar el dorado con una lija de grano fino y en el sentido de las vetas de la madera. A continuación, damos una par de manos de tapaporos y lo dejamos secar con lijado entre manos. Teñimos de azul toda la superficie lijada y dejamos secar completamente. Utilizamos el color azul, ya que en las láminas de plata es el color que más resalta. Si utilizamos pan de oro, le beneficiará un color rojo.

Damos una mano de mixtión al agua sobre la zona donde vamos a dorar. Este barniz es ideal para fijar láminas de oro o plata sobre cualquier superficie. El pan de plata podemos encontrarlo en láminas intercaladas en una libreta de papel de seda en varios grosores. Debemos utilizarlo en una zona sin corrientes de aire, ya que puede volar incluso con nuestra respiración. Para que no se quede pegado en los dedos y se rompa lo menos posible, debemos untar las manos con polvos de talco.

El mixtión al agua tiene la peculiaridad de volverse transparente cuando está listo para recibir las láminas de metal. Recortamos con las manos pequeños trozos de pan de plata y los vamos pegando sobre el mixtión presionando con un pincel de cerdas duras para que se introduzca en los huecos. Con un pincel de cerdas blandas damos una mano de goma laca para proteger el dorado.

Si queremos envejecer el tono de la plata, daremos una pasada de betún de judea y, a continuación, lo retiramos con una muñeca de algodón o cualquier trapo que no suelte pelusa. Con este procedimiento conseguimos que el betún se quede metido sólo en huecos y hendiduras. Para finalizar, damos una capa de barniz protector.

la madera donde vayamos a utilizar el dorado con una lija de grano fino y en el sentido de las vetas de la madera. A continuación, damos una par de manos de tapaporos y lo dejamos secar con lijado entre manos. Teñimos de azul toda la superficie lijada y dejamos secar completamente. Utilizamos el color azul, ya que en las láminas de plata es el color que más resalta. Si utilizamos pan de oro, le beneficiará un color rojo.

::Damos una mano de mixtión al agua sobre la zona donde vamos a dorar. Este barniz es ideal para fijar láminas de oro o plata sobre cualquier superficie. El pan de plata podemos encontrarlo en láminas intercaladas en una libreta de papel de seda en varios grosores. Debemos utilizarlo en una zona sin corrientes de aire, ya que puede volar incluso con nuestra respiración. Para que no se quede pegado en los dedos y se rompa lo menos posible, debemos untar las manos con polvos de talco.

::El mixtión al agua tiene la peculiaridad de volverse transparente cuando está listo para recibir las láminas de metal. Recortamos con las manos pequeños trozos de pan de plata y los vamos pegando sobre el mixtión presionando con un pincel de cerdas duras para que se introduzca en los huecos. Con un pincel de cerdas blandas damos una mano de goma laca para proteger el dorado.

::Si queremos envejecer el tono de la plata, damos una pasada de betún de judea y, a continuación, lo retiramos con una muñeca de algodón o cualquier trapo que no suelte pelusa. Con este procedimiento conseguimos que el betún se quede metido sólo en huecos y hendiduras. Para finalizar, damos una capa de barniz protector.